La Importancia de la Emancipación de Harley Quinn

Gotham City es una ciudad dominada por hombres, pero eso está a punto de cambiar gracias a la intervención menos esperada de todas:
Harley Quinn y un improbable equipo de chicas con mucho potencial

Después de mucha anticipación, finalmente se estrenó Birds Of Prey (and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn). Una cinta sobre la que, honestamente, no tenía muchas expectativas. Aunque me encantó el personaje en Suicide Squad (2016), no entendía cómo harían encajar a Harley Quinn en un grupo de superheroínas y los primeros posters promocionales, que parecían hechos en paint, no hicieron mucho por aumentar mi emoción.

Aún así, fui al estreno de la película y salí de la sala... ¡Encantado! Birds of Prey (BOP) cumple lo que promete: una película amena, comedia en gran medida y buenas secuencias de acción. Una premisa sencilla, tanto que con tan sólo cambiar los nombres de los personajes podría ser una película de acción cualquiera, pero es justamente ahí donde radica su particularidad: sus personajes.

Narrada en primera persona, con saltos temporales arbitrarios, y un interés amoroso encarnado por un sándwich de huevo; una combinación casi caótica que odiaría en cualquier película pero que aquí funciona porque nos permite entender el universo hilarante y desordenado de Harley Quinn. Y sí, es la dueña y señora de la historia y casi todo gira en torno a ella, pero en ningún momento cansa.

Explora sus distintas facetas y se quita, por mérito propio, el perfil plano en el que muchos la han querido encasillar. Nos adentra en su mundo y nos hace empatizar con su alegría, su rechazo y su dolor; y al final da una pequeña vuelta de tuerca que nos recuerda por qué es Harley "la malditaQuinn.

La psiquiatra Quinzel, la asesina psicópata o la loca Harley. Margot Robbie ofrece todos los matices que Quinn tiene para ofrecer
y demuestra que ama al personaje y nació para interpretarlo. 
 

Pero no está sola, sus compañeras de elenco, quienes dan vida a las Aves de Presa, también poseen, aunque en menor medida, su momento para brillar. Cada una tiene una leve pero importante evolución a lo largo de la trama y al final nos deja con ganas de ver más sobre lo que estas mujeres tienen para mostrar en la gran pantalla. 

Los hombres, los antagonistas, también sobresalen de una forma muy particular. El Roman Sionis (Black Mask) de Ewan McGregor no sólo es frívolo y violento, también se llega a mostrar sensible, vulnerable e incluso crédulo, y en conjunción con Victor Zsasz representan la pareja más adorable de toda la película. Y es que sí, aunque a algunos les gustaría ignorarlo, Zsasz no es sólo un  crudo asesino serial, es también la típica "mujer objeto" que en algunas escenas sólo está ahí para escuchar los planes malvados, aliviar la tensión del antagonista y cumplir su caprichos al satisfacer su ego cada que se siente herido.  La deliciosa pero sutil ironía que plasman estos dos estoy seguro no es fortuita y ameritaría una publicación entera sólo para analizarlo a fondo.

¿Acción? Sí, por favor. ¿Feminismo? No, gracias.


No obstante, desde su anuncio, la película ha sido criticada por su tono "feminista". Palabra que a algunos sectores parece generarles escozor con sólo ser nombrada y amerita ataques a cualquier proyecto que la incorpore en su descripción, aún antes de desarrollarse. Pero ¿Es BOP realmente feminista? La verdad... Sí .

Es feminista porque muestra el proceso de una mujer por liberarse de una relación tóxica y encontrarse a sí misma en el camino. Es feminista porque habla de una chica que no necesita intermediarios para vengar a su familia,. Es feminista porque retrata a una policía empeñada en limpiar a la ciudad aunque su institución no la respalde. Y así podría seguir nombrando todo lo que hace a BOP una película feminista pero, sobretodo es feminista... por Karen.

De la euforia de Doja Cat y Normani, a la melancolía de  Charlotte Lawrence y Lauren Jauregui,
Birds of Prey tiene un grupo de lujo que hace de la música el complemento ideal de la película. 

En verdad no quiero hacer spoilers pero no puedo hablar de esta película sin mencionar la escena de Karen: uno de los momentos más incómodos de ver que he notado en el cine de superhéroes actual.  Sin entrar en muchos detalles, aquí vemos como Black Mask desahoga su frustración sobre una chica, Karen, y cómo un vestido se convierte en un símbolo de supremacía que ostenta quien decide si puede o no usarse, cómo y cuando. 

Una escena que no aporta mucho a la trama, es cierto, pero que da un mensaje contundente. No es una discurso de media hora ni una pelea épica hecha con CGI, es una mujer siendo humillada por un hombre, con algo tan simple como un vestido. Y es que la fuerza de esta escena radcia precisamente en eso, en plasmar el machismo en su peor faceta: la cotidiana.

Y es que sí, esa Karen indefensa frente a una multitud ante el poder incuestionable del Señor Sionis, puede ser cualquier amiga, prima, hermana o hija. Cualquiera podría sentirse identificada. Cualquiera pudo sufrirlo en silencio y así como el Joker (2019) nos hizo hablar sobre salud mental, Karen debería estarnos haciendo hablar sobre violencia de género y su normalización en la sociedad, pero por alguna razón eso no está pasando. 

Así pues, BOP es una acertada apuesta de entretenimiento para quien quiera pasar un buen rato en el cine, pero también contiene muchos elementos que cualquiera que desee hilar más fino puede encontrar interesantes. Porque estamos ante la emancipación de mucho más que de una Harley Quinn.  

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